Y creyéndose fuera
danzaron inconscientes
al ritmo del limbo
Pararon sus reloges,
no su tiempo.
Su tiempo no,
va contra las reglas.
Pretendiéndose inmóbiles
se adentraron infinitamente
en un presente perpetuo
que toca a su fin
Y apremiados sienten
la fuerza del movimiento inminente.
Intuyen aquello que no recuerdan
El juego sigue. siempre fué así
Habiendo aprendido o no
habrá que bailar.
Habrá que bailar
Y sabrian porque
si recordaran las reglas.
Y Perdidos lloran
a unos adultos
que si estubieron ahí
vuelven a estar por llegar.